Spinning Out: Netflix y el drama del patinaje sobre hielo

Sin mucho ruido y perdida en el amplio catálogo de Netflix se estrenó en enero Spinning out. La serie es un melodrama de 10 capítulos que presenta la historia de Kat Baker, una talentosa atleta del patinaje artístico sobre hielo que ve interrumpido su sueño de llegar a los Juegos Olímpicos a causa de un grave accidente, el cual le arrebata la seguridad en sí misma y la margina de la gloria para la que se ha preparado durante toda una vida.

Una serie de Netflix sobre sueños rotos

Hay accidentes y lesiones que definen la vida de un deportista. Además de superar los estragos físicos, es necesario vencer la inseguridad generada a partir del trauma experimentado. Sin importar cuánto se ame el deporte, no es sencillo exponerse nuevamente a la actividad que te puso a las puertas de la muerte.

Kat Baker (Kaya Scodelario), frente a tal situación y ante la inseguridad que la imposibilita a realizar un giro triple, se ve forzada a enfrentar sus temores o abrazar el retiro.

Para una atleta de alto rendimiento que ha dedicado su vida al deporte y que sabe que tiene potencial olímpico, como lo es nuestra protagonista, el retiro prematuro es un abandono. Significa no sólo un abandono de rumbo, sino una pérdida de identidad. Sepultar el sueño olímpico es también una manera de morir.

Sin embargo, la aparición de una experimentada entrenadora en su camino, así como la necesidad de Justin Davis (Evan Roderick) un patinador talentoso, de encontrar a la pareja adecuada para lograr un espacio en los Juegos Olímpicos, le darán la oportunidad a Kat de luchar por recobrar la confianza en sí misma.

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Spinning out

Un retrato del mundo del deporte

La serie, desarrollada por Samantha Stratton, encuentra la manera de hacer convivir el tono melodramático con las pasiones del mundo del deporte, en este caso, del patinaje artístico sobre hielo. Sabiendo que el recuerdo de I, Tonya sigue fresco en la memoria de muchos, Spinning out encuentra su propio camino y, durante gran parte de la serie, los resultados son satisfactorios.

Las emociones, las tensiones, la competitividad y las sensaciones que se viven alrededor del deporte están capturadas de manera fiel en la serie. Stratton lo logra a través de diálogos o narrativa visual. Spinning out transmite las pasiones alrededor de la pista de hielo, tanto en entrenamientos como en competencia e introduce al espectador al mundo de las relaciones entre deportistas, padres y entrenadores. Detrás del brillo de un atleta hay muchas cosas que suceden en las sombras.

Uno de los grandes retos que la serie sortea con elogios, son las escenas de patinaje. Las secuencias se encuentran bien logradas gracias al trabajo de dirección, edición y fotografía. Una serie cuyo eje sea el deporte y que no sea capaz de capturar de buena manera el acto deportivo en sí mismo, está destinada al fracaso. Ese no fue un problema para Spinning out.

 

Spinning out

Más que patinaje sobre hielo

Conforme corren los primeros capítulos de Spinning out es posible observar cómo la historia tiene más capas que sólo el drama deportivo, y la mayoría de ellas resultan interesantes. De esta misma manera, los personajes que en un principio parecen ser unidimensionales se tornan más complejos mientras el espectador se abre paso a través de la serie.

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Una de estas capas está vinculada a la relación de Kat con su familia, conformada por su madre Carol (January Jones) y su hermana Serena (Willow Shields). La relación entre las tres mujeres es tensa, irregular y en ocasiones explosiva. Serena es también una patinadora talentosa que está a la caza del sueño que Kat parece dejar atrás al inicio de la serie, mientras que Carol, la madre de ambas, fue una patinadora que abandonó su carrera tras embarazarse de Kat y ahora busca vivir su sueño a través de sus hijas.

Trastorno bipolar

Aunado a la difícil relación familiar entre las tres, la serie aborda la complejidad de un trastorno mental como la bipolaridad, padecido tanto por Carol como por Kat, y el cual no hace sino agregar un elemento de tensión más para todas en la casa.

Lo significativo de este punto es que, además de enriquecer la historia, se presenta de manera que al espectador le permite conocer las implicaciones, sutilezas y puntos altos de la misma.

Triángulo amoroso

Finalmente, y para que el círculo del melodrama cierre por completo, la serie incorpora a su narrativa algunos triángulos amorosos, que involucran, por supuesto, a la protagonista.

Al inicio de la historia Kat tiene una pareja que acaba de obtener una beca para estudiar en Londres, mientras mantiene a uno de sus compañeros de trabajo en la friendzone.

 

Spinning out

Posteriormente Justin, el chico mimado y pareja de patinaje de Kat, se sumará a sus intereses amorosos. Esta capa de la historia está en un tono que empuja el melodrama a la telenovela, siendo estos los momentos peor logrados de la serie.

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Una serie que encontrará su público

Spinning out, con la suma de los elementos antes descritos, termina siendo un buen melodrama que sabe combinar las pasiones del mundo del deporte con los elementos más convencionales del género.

A su vez, logra incorporar una mirada interesante a temas como la salud mental.

Nada mal para una serie original de Netflix que no ha gozado de la promoción de otras de sus producciones pero que, sin lugar a duda, tiene todo el potencial de hacerse de su público.

 

Spinning out


Acerca de Raúl Orozco 13 Articles
Politólogo y maestro en políticas públicas, entusiasta de los deportes y el cine. Gozo ser testigo de la capacidad creativa de quienes se dedican a contarnos historias, así como conversar y escribir sobre ello.