Disney Plus: mi infancia a un clic de distancia

Nuestro colaborador José Luis Tello probó una semana el nuevo servicio de Disney Plus y ahora está convencido de que no lo dejará jamás. Aquí sus razones.

Disney Plus

Voy a dejar algo bien claro: no soy fan de Disney. No me gustan sus fans, no me gustan los monopolios y no me gusta su legado de “todos somos buenos”. Dicho esto entenderán que aún viviendo en Estados Unidos tuve cierta renuencia a contratar Disney Plus desde que se liberó oficialmente el pasado noviembre. Y es que a pesar del bajísimo precio y de lo que me imaginé que había dentro, no pensé que necesitara el servicio. A fin de cuentas, por presión social de mis compañeros de trabajo, por la dificultad para ver el Festival de Torrento en el gabacho y por un poco de curiosidad, lo contraté….y creo que me voy a quedar con él.

Los paquetes

El paquete default es de $6.99 (cómo 140 pesos) e incluye todo el catálogo imaginable de Disney hasta ahora, con posibilidad de descarga de cualquier contenido para ver sin conexión y hasta reproducción de 4 dispositivos simultáneos. Este es el que yo contraté y la verdad no está nada mal. Además, te dan la posibilidad de pagar el año completo de un jalón -como si fuera el agua- y te bajan el precio a $4 dólares al mes.

El paquete más choncho es de $12.99 (cómo 255 pesos) e incluye las mismas opciones del paquete anterior más Hulu y ESPN+. La ventaja de este es que ESPN+ es, obvio, tiene deportes pero en vivo y on-demand. Hulu, por su lado, te ofrece todo on-demand de muchísimos canales de televisión gringa; el truco, es que el episodio más nuevo lo puedes ver al día siguiente del estreno y hay un cierto límite de hasta qué episodio viejo puedes ver.

Te puede interesar:  El final de The Big Bang Theory: toda sitcom quiere ser Friends

Pese a que al contratarlo te dan 7 días de prueba -como en HBO- caí en la trampa de la curiosidad -como con HBO. Una interfaz limpia, con pocos botones, con la posibilidad de buscar por tipo de contenido y ¡hasta por década! Tiene muchas de las funcionalidades que ya conocíamos de Netflix: puedes hacer tu lista, seguir series, ver extras para cada episodio o película y sin mayores complicaciones. Yo lo probé en mi celular, en mi smart TV y en mi laptop sin tener problema alguno. Incluso intenté ver dos cosas distintas simultáneamente en dispositivos distintos, con el mismo perfil y no se pauso ninguno de los dos.

El catálogo

Fuera de la interfaz y el precio lo que me voló la cabeza es que cuentan con un catálogo ENORME. A veces damos por sentado todo el contenido producido por Disney pero se nos olvida, y es de miedo, la cantidad de cosas de las que es propietario: desde Sound of Music hasta El Encantador de Perros, pasando por Lizzie McGuire y Los Muppets. Me pasó que conforme pasaban los días me acordaba de películas de cuando era niño que se me antojaba y la mayoría de veces las encontraba en minutos. Me pasó que había cosas que se me antojaba ver ya sea por nostalgia o por mera curiosidad.

Entre las series originales están HIgh School Musical The Series, Encore (con Kristen Bell), The World According to Jeff Goldblum, Forky Asks a Question y, claro, The Mandalorian. Realmente solo he estas últimas tres y tengo que decir que en serie Jeff Goldblum está muy sobrevalorado, pero me hace reir mucho.

Te puede interesar:  Living with Yourself: de hormiga a oveja Dolly

En cuanto a películas exclusivas hay varios documentales acerca de cómo es trabajar en Disney y cosas como el live action de La Dama y el Vagabundo, Togo (con Willem Dafoe) y Noelle (con Anna Kendrick). De todo esto nada me ha interesado.

De regreso a la infancia

Cuando vuelvo a mí mismo y me preguntó por qué pagué por el servicio pienso en la posibilidad de encontrar contenido con el crecí en dos clicks; cosas como películas de animación de Disney, todo el contenido de Disney Channel, todos los episodios de Star Wars y OBVIAMENTE las primeras 8 temporadas de Los Simpson. Todo esto no deja de hacerme sentir el target de esta plataforma: un Millenial criado por la televisión que busca revivir mejores tiempos y con los medios para hacerlo. Esa es la diferencia entre Disney Plus y Netflix: la nostalgia, esa que te ciega y te hace sentir niño otra vez.

Lo anterior no significa que aprecio más a Disney Plus que Netflix, al contrario, aprecio el esfuerzo de Netflix por intentar cosas nuevas y sin censura que resulta en cosas como BoJack Horseman, Marriage Story o The Irishman; pero si genera un contrapeso importante en un terreno que ninguna plataforma había explorado en su totalidad.

Contenido con doblaje orgullosamente mexicano

Otra de las cosas en mi lista como latino en los United era saber si el servicio me iba a ofrecer algo que me hiciera apreciarla más que a otro servicio y lo hizo: TODO el contenido tiene el audio original o si lo prefieres otros 4 o 5 idiomas más, incluido el doblaje latinoamericano que todos sabemos es mexicano. Algo que siempre me ha molestado de Netflix gringo es que muy poco contenido tiene audio en español y es que me gusta ver ciertas películas o, en lo particular, animaciones con doblaje latinoamericano porque, de nuevo, es el audio con el que crecí. Y la verdad fue un alivio escuchar a Humberto Vélez en Los Simpsons y a Tin Tan cantar en una increíble calidad en Los Aristogatos.

Te puede interesar:  EL CLUB: Made In México meets El Señor de los Cielos

Finalmente y después de todo esto no quiero crear la idea de que TIENEN que suscribirse a Disney Plus en cuanto esté disponible en México; solo expongo los motivos por los cuales yo lo contraté y por los que me voy a quedar con él por un buen tiempo. Creo que depende de cada uno decidir si el servicio vale la pena o no, especialmente si tienen hijos. Tal vez para mí es la novedad y tal vez con el tiempo me vaya a aburrir y lo cancele, pero por lo pronto hay bastante contenido que me interesa y espero sigan añadiendo partes de mi infancia que me sigan manteniendo pegado a la televisión.

-Jose Luis Tello (@ishmanderin)