The Earthquake Bird: sólo para fans de Alicia Vikander

The Earthquake Bird

“La música del terremoto”( The Earthquake Bird, 2019) es la más reciente película del director británico Wash Westmoreland (Still Alice, 2014), distribuida por el tío Netflix.

El año es 1989. Lucy Fly (Alicia Vikander), es una traductora sueca que vive en Japón evitando sobresaltos. En la calle conoce Teiji (Naoki Kobayashi), un fotógrafo japonés, que además de atractivo es bastante seductor.

La película comienza con una investigación policiaca sobre la desaparición de Lily Bridges (Riley Keough), una amiga de Lucy también occidental, cuyo destino es desconocido. Lily fue la última persona con quien la desaparecida se encontró.

LAS MARAVILLAS EN EL PAÍS DE ALICIA

Conocí a Alicia Vikander en una estupenda actuación como un robot atrapado en la casa de su creador. Ex Machina (Alex Garland, 2015) es una película maravillosa. De esas en las que cada elemento embona de manera perfecta para contarte una historia que te vuela la cabeza. Uno de esos elementos es la sutil belleza y aparente fragilidad del personaje de Alicia.

En 2016, recibió un Oscar como actriz de reparto por su actuación como Gerda Wegener en The Danish Girl (Tom Hooper, 2015). Después de eso, ha aparecido en películas ambiciosas que han tenido fracasos rotundos. The Light Between Oceans (Derek Cianfrance, 2016), Jason Bourne (Paul Greengrass, 2016) y el reboot de Tomb Raider (Roar Uthaug, 2018), como una Lara Croft post me too, con una belleza menos evidente que la de Angelina Jolie, menos voluptuosa, más musculosa, mucho más empoderada y mucho menos taquillera.

Verla como protagonista de The Earthquake Bird reavivó mi esperanza de repetir la grata experiencia que fue verla en Ex Machina.

YOU KNOW IT’S THRILLER, THRILLER NIGHT

La historia se nos va contando a partir de la sala donde dos detectives japoneses interrogan a Lucy. Una joven con una vida muy discreta que, a través de flashbacks nos va contando cómo conoció a Teiji, la relación que fueron construyendo a través de fotografías personales que él tomaba a la joven traductora. También nos cuenta cómo entró en sus vidas Lily.

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La actuación de Alicia Vikander es sobresaliente. Poco a poco va revelando los conflictos de su personaje, complejos traumas de infancia y, con esa belleza sutil y frágil, que nos ofreció en aquel papel de androide en 2015, presenta a un personaje contenido, que combina diálogos en inglés y en un fluido japonés (al menos eso parece, me falta hablar japonés para confirmarlo), y que poco a poco va evolucionando para mostrárnosla apasionada, enojada, celosa, sin perder nunca ese toque de belleza discreta, esa sutileza en su andar, en su mirada, en sus expresiones, se asume en el mundo femenino japonés, donde su personaje ha vivido tantos años, que sabe que sus pasos deben ser siempre dos atrás del de su hombre.

Lily, en cambio, es el prototipo occidental. No habla japonés, es errática, ríe mucho y se hace amiga muy fácilmente de todos, incluyendo a Teiji, a pesar de ser un hombre parco, casi hostil. Se entiende muy pronto por qué está Lucy en la sala de interrogatorios en este thriller de Netflix.

EL PÁJARO DEL TERREMOTO

Después de un terremoto, dice la película, se oye el canto de un pájaro. El problema de esta cinta no es que sea lenta, ni la forma en la que está contada. Tiene muchos elementos para declararla buena, el problema es que conforme se acerca al clímax la cinta va cayendo hasta hacer predecible y desabrido su desenlace.

A pesar de un buen trabajo de sus tres protagonistas, The Earthquake Bird es una película olvidable e intrascendente. Especialmente cuando muy pronto vienen otras cintas originales de Netflix que, sin duda darán mucho de qué hablar y serán invitadas de honor en la venidera temporada de premios. La cinta de Westmoreland será, en ese contexto, como un pajarito, cantando después de un sismo, sólo para aquel con tiempo y paciencia para poner atención y escucharle.