TIFF 2020 Día 2: Get The Hell Out, Apples, Monday

Seguimos con la cobertura del Festival de Toronto con las críticas a tres cintas: Get The Hell Out, Apples, Monday

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TIFF 2020 DÍA 2

Seguimos con a cobertura del Festival de Cine de Toronto, el TIFF 2020 Día 2.

 

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GET THE HELL OUT
Dir. Wang I-Fan

La premisa es muy básica: un virus ha convertido a los políticos en zombies.
La premisa un poco más desarrollada gira alrededor de un legisladora que después de atacar a unos periodistas (no pregunten), utiliza a un guardia de seguridad (a quien conocía desde niño, no pregunten tampoco) para reivindicarse como política).
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Lo que extiende los horizontes de la película es la forma en que I-Fan presenta su obra como una granada de sangre y explosiones cromáticas. ¿Lecturas políticas? Claro, hasta un niño podría entenderlo; pero no esperen que la cinta contenga lecturas que han poblado el subgénero de zombies desde Romero a obras televisivas asiáticas como Kingdom.
No, Get The Hell Out es menos sutil y con una narrativa in-your-face. Con una mezcla entre Kung Fu Hustle (y las obras de Stephen Chow) y Mortal Kombat, la película carece una narrativa y sólo es un festín de sangre que salpica la pantalla.
No es queja, pero tampoco un ejercicio que volvería a ver en la vida.
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APPLES

Dir. Christos Nikou
Richard Linklater escribió en Before Sunset «La memoria es algo maravilloso… si no tuvieras que lidiar con el pasado» y Christos Nikous, otrora asistente de dirección de Yorghos Lanthimos, lleva esta premisa como una tesis de su cinta debut, Apples.
Un hombre toma un autobús y de pronto, al llegar a la última estación no recuerda su nombre ni dónde vive. Rápidamente llega una ambulancia y lo traslada a un hospital. La conclusión es definitiva: una víctima más de una pandemia de amnesia. 
Nikous a partir de ese momento y tomando elementos de Hysteria (1965), es internado en una departamento y vemos cómo este hombre forjará una nueva identidad, gracias a un programa especial del gobierno: debe cumplir misiones que escucha a través de cassettes (montar una bicicleta, ir a fiestas, ver una película).
Con una estética visual digna de Spike Jonze (y claro, las viñetas vintage y la narrativa episódica también recuerda al trabajo de Charlie Kauffman), Apples comienza a desmenuzar lecturas sobre la pérdida, la memoria y la melancolía. Incluso se da el lujo de realizar una crítica a la falsa realidad de las redes sociales. Cada misión que toma este hombre debe ser documentada por fotografías: las reacciones y sonrisas son fingidas. Un espejismo de rutinas que solo sirven para complacer a otros -en este caso a sus doctores-.
El momento más interesante del filme es cuando el hombre conoce a una mujer al salir de una función de La masacre en Texas (de hecho, Apples cuenta con esta referencia y una plática inolvidable sobre Titanic).Ella, también padece de amnesia y le pide un favor para cumplir una misión. Los días transcurren y parece ser que se vaticina una historia de amor. Como en The Lobster, dos personas comparten un mismo dolor, una simbiosis que los predestina a compartir la miseria y buscar un síntoma de felicidad. Apples, no busca aferrarse a esa coyuntura.
Con una fotografía lánguida que por momentos recuerda la soledad de los personajes de una pintura de Edward Hopper y en formato 4:3 (otro guiño a las redes sociales), Nikous nos presenta una gran ópera prima sobre la forma en que lidiamos con el dolor. Y sobre todo, pone sobre la mesa una paradoja: nuestro futuro está basado en nuestras experiencias. 
O como dijera Baudeliere: «No se puede olvidar el tiempo más que sirviéndose de él»
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MONDAY

Dir. Argyris Papadimitropoulos
En su última noche en Grecia, Chloe asiste a una fiesta, devastada por una pelea con su amante cuelga el celular y cae en los brazos de Mickey, otro norteamericano varado en Europa. Segundos después comienzan a besarse. Minutos después, se van de la casa. Horas después, amanecen desnudos en una playa.
Lo que continúa por las siguientes 100 minutos es una historia de amor. No una comedia romántica, sino una mezcla entre el ímpetu sexual de dos treintañeros con las decisiones sentimentales de una película de Judd Apatow: sexo, malas decisiones, inmadurez y personajes acartonados y unidimensionales.
Después de su one night stand, Papadimitropoulos nos presenta la relación entre Chloe y Mickey a lo largo de varios fines de semana que va titulando Friday -referencia a que al inicio de toda relación, la sensación es vivir en fin de semana, pero al llegar el Monday del título… bueno, se entiende la analogía- y presenciamos las actividades más mundanas, desazones laborales, demasiadas fiestas con personajes secundarios completamente rudimentarios y claro, mucho, mucho sexo.
La gran virtud del filme es desquebrajar los mitos del romance europeo desde el punto de vista festivo norteamericano, presentando los altibajo de una relación fuera del manto del amor, sino desde la rutina y la complacencia. Sin embargo, yo tengo más química con mi control remoto que Sebastian Stan y Denise Gough ambos personajes te importan tan poco que da igual si viven felices para siempre o solo por una noche.

Hasta aquí nuestra cobertura del TIFF 2020 Día 2. Mañana tendremos más del Festival de Toronto.