The Two Popes: los caminos de la fe

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The Two Popes es otra de las varias apuestas que Netflix ha –como decimos acá en Monterrey– echado al asador. Fernando Meirelles es el parrillero de este filme que narra la historia basada en hechos reales de los encuentros y pláticas que tuvieron el papa Benedicto XVI (Anthony Hopkins) y el entonces Cardenal Bergoglio (Jonathan Pryce) momentos antes de que el primero decidiera renunciar al papado.  

Iniciamos esta historia justo cuando se anuncia por allá del 2005 que el Papa Juan Pablo II ha muerto. Todos los cardenales del mundo son llamados para el Cónclave en el Vaticano, donde por los siguientes días tendrán que decidir quién será la nueva mano derecha de Dios en el mundo. 

El director muestra con detalle uno de los rituales más importantes en el mundo. Como en cualquier círculo político, hay favoritos, hay largos descansos donde no se llega a decisiones unánimes y hasta hay grupos donde se discuten las votaciones mientras se disfruta de la cena. Es política del más alto nivel. Pero también hay momentos mundanos que vuelven a este filme sorpresivamente gracioso, como platicar del grupo ABBA en las pláticas incómodas en el baño. 

La Renuncia

Pasan los años, y ahora nos situamos en el 2012. Ratzinger ya es Benedicto XVI y el Cardenal Bergoglio se encuentra en Argentina, deseoso de retirarse de sus labores. Para concederle tal permiso, necesita la aprobación de precisamente del Papa por lo que decide ir a visitarlo a Roma. Estos son dos hombres que por su vocación tienen que llamarse hermanos pero que al principio ni siquiera pueden ser amigos. 

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Es un deleite ver a estos grandes actores compartir la pantalla chica. Podemos acompañar a ambos personajes a través de lo que podría ser casi una alegoría platónica, donde los dos exhiben, de nuevo, tanto las reglas y rituales que se viven en la iglesia católica como también las mundanidad del ser humano, a través de un excelente trabajo de cámara y edición que hace sentir al filme como un documental. 

Dos visiones de una misma religión

The Two Popes es una película de personalidades encontradas. Bergoglio es una especie de católico rebelde, quien constantemente reta lo conservador de Benedicto. A través de sus discusiones podemos encontrar a dos hombres que de cierta manera han perdido su fe y desean un cambio radical en sus vidas para reconectarse con eso que los ha movido tantos años. Podemos comprender que ellos son tan humanos como todos nosotros y que ser un padre no garantiza una línea 01-800 con Dios. 

Bergoglio critica fuertemente la posición actual de la iglesia donde se preocupan por lo que él llama trivialidades, como que si se deben permitir las mujeres monaguillas o que si los gays pueden ser bienvenidos a la iglesia, y condena a Benedicto de que la iglesia se se está olvidando de los verdaderos problemas en el mundo como la desigualdad y el cambio climático. Por su parte, Benedicto reprueba todo comentario de Bergoglio, mencionando que poco a poco el cardenal argentino ha cedido a las nuevas agendas mundiales. Uno quiere tirar los muros, mientras que el otro menciona que para formar una casa, son necesarios. 

Cual péndulo, estos Dos Papas van esgrimiendo sus argumentos y visión del mundo y de la iglesia. En las pausas a la discusión, los dos hombres muestran más su cara humana. Benedicto gusta de tocar el piano, tomar Fanta cuando cena a solas y lo obligan a usar un FitBit para monitorear sus pasos. Bergoglio es naturalmente chistoso y carismático (como buen argentino) baila tango y le encanta el futbol. 

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Una charla entre dos hombres

La película no olvida el pasado político de Bergoglio, episodio de su vida joven cuando estuvo involucrado con la dictadura Argentina, con quien prefirió pactar en aras de salvar vidas. El guión de Anthony McCarten (Bohemian Rhapsody, Darkest Hour) nos lleva entre el pasado y el futuro para conocer un sin fin de relatos y madreadas que se avientan el uno al otro que culminan en una confesión mutua para liberarse de los demonios y el pasado con el que cada uno carga. De cierta manera la penitencia de uno es seguir trabajando, y la del otro es retirarse.

Con magníficas actuaciones, una historia interesante y llena de humor, The Two Popes es un buen filme donde la dirección de Fernando Meirelles impregna personalidad y agenda (la iglesia y su misión social son temas preponderantes en toda la película) a una cinta que al final no es sino una charla entre dos hombres.

Los excelentes diálogos, el ritmo y el estilo casi documental hacen que Netflix vuelva a acertar por segunda vez en el año e intentar, poco a poco, cambiar la industria… y hacerse de unos cuántos Oscars.