Retrato de una mujer en llamas: la edición Criterion

Retrato de una mujer en llamas llegó al catálogo de The Criterion Collection a un año de su estreno. El filme presenta una historia de amor y libertad

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Pasó solamente un año de su estreno para que Retrato de una mujer en llamas fuera incluida en el catálogo de The Criterion Collection. La historia de amor entre dos mujeres, una pintora y su inconsciente modelo, sirve como manifiesto sobre la mirada femenina en el cine para su directora, Céline Sciamma. Este filme no sólo marcó el año 2019 en términos cinematográficos, sino que su eco resonará durante muchos años más.

Adèle Haenel in Portrait de la jeune fille en feu (2019)

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El filme

Cuando los cambios de paradigma no son abruptos solemos pasarlos por alto. Sin embargo, no pasará mucho tiempo antes de que Retrato de una una mujer en llamas (Portrait de la jeune fille en feu, Francia, 2019), sea vista como la chispa que encendió historias hasta antes ensombrecidas por la mirada masculina en el cine. El cautivador y poderoso filme de Céline Sciamma se erige como una declaración artística, pero también política. Si como afirma el movimiento feminista “lo personal es político”, nada tan personal y político como el arte.

Retrato de una mujer en llamas cruza las vidas de Marianne (Noémie Merlant) y Héloïse (Adéle Haenel) en una circunstancia atípica. Héloïse está a punto de contraer matrimonio y a Marianne se le contrató para hacer su retrato de novia en secreto ya que ella se rehusa a posar. El rechazo de Héloïse a ser pintada es una manifestación de su negación a un camino de vida que no desea. Con el tiempo y con los efectos que nacen de mirar, las protagonistas encuentran, una en la otra, motivos hacer de lado las convenciones y experimentar la libertad.

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Tanto Marianne como Héloïse son mujeres atrapadas en un mundo que no fue diseñado para ellas. Una sometida al canon del arte y la otra a las costumbres sociales, avanzan en una historia que las conduce a desafiarse desde la intimidad. Céline Sciamma, reconoce el poder de la mirada en sus protagonistas y destaca la fuerza del cine. El espectador, al igual que sucede con Marianne en un momento de la película, se da cuenta que aquello que se observa tiene el poder de cuestionar su posición.

Noémie Merlant in Portrait de la jeune fille en feu (2019)

El material adicional

La edición de Retrato de una mujer en llamas de The Criterion Collection está enriquecida por cuatro entrevistas con las artífices de la historia. Las primeras dos se realizaron en 2020 a Céline Sciamma por un lado, y a las protagonistas de la historia, Noémie Merlant y Adèle Haenel, por el otro. Las dos restantes se sostuvieron en 2019 a un par de elementos fundamentales para la parte visual de la historia: Claire Mathon, responsable de la fotografía y Hèléne Delmaire, la artista detrás de las pinturas del filme.

Sciamma, en la conversación para The Criterion Collection, repara en su postura política con relación al cine y detalla la experiencia artística y técnica que representó filmar Retrato de una mujer en llamas. Ver a un director expresarse sobre su obra resulta siempre revelador, pero ver a alguien como Sciamma acompañar la fuerza de sus ideas con la pasión por hacer cine se vuelve una experiencia fascinante.

En un terreno más técnico, o bien, más aterrizado al oficio de hacer cine, se encuentran las experiencias de Merlant, Haenel y Mathon. Mientras las protagonistas del filme relatan el proceso de construcción de sus personajes, Mathon repara en el aspecto visual de la misma. En una película en la que lo visual y el proceso de mirar están presentes a través de la pintura, Mathon relata el proceso de toma de decisiones alrededor de la captura de imágenes.

Portrait de la jeune fille en feu (2019)

El ensayo

El ensayo que acompaña a la edición The Criterion Collection de Retrato de una mujer en llamas se titula Atreverse a ver, de la autoría de Ela Bittencourt. Para la autora, la película es la historia de dos mujeres que se enamoran para liberarse. Dicho lo anterior, el ensayo, al igual que lo hace el filme, se encuentra redactado en clave política. De manera que si el pacto social conocido como El Estado está construido desde la masculinidad, Retrato de una mujer en llamas presenta a una comunidad de mujeres que se las arregla para convivir, y en ocasiones romper, con esa estructura omnipresente. 

Bittencourt señala en su texto que el filme de Sciamma es un manifiesto de la mirada femenina en la creación de historias. En un relato en el que los hombres y sus constructos están presentes, aunque no físicamente, la película se atreve a mirar desde otra perspectiva sin ignorar la realidad. Así Sciamma escapa al canon cinematográfico de la misma forma que sus personajes se liberan.

Por otra parte, la historia de amor por sí misma no escapa a la mirada de Bittencourt. La autora de este ensayo destaca el entorno de equidad entre dos mujeres que terminan conquistadas la una por la otra. Además repara en el hecho de cómo el amor es capaz de conducir a las personas por el camino del crecimiento personal. De manera tal que Retrato de una mujer en llamas se convierte en una poderosa historia de amor en la que atreverse a ver las cosas desde otro punto de vista resulta en una ruptura de las convenciones.


Acerca de Raúl Orozco 43 Articles
Politólogo y maestro en políticas públicas, entusiasta de los deportes y el cine. Gozo ser testigo de la capacidad creativa de quienes se dedican a contarnos historias, así como conversar y escribir sobre ello.