Masters of the Universe: nostalgia por los ochentas

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Skeletor (Jared Leto) ha lanzado un exitoso ataque sorpresa a la ciudad Eternia, derrotando fácilmente al ejército del rey Randor (James Purefoy), por lo que el príncipe Adam (Nicholas Galitzine) debe huir a la tierra para ponerse a salvo junto con la Espada de Poder, la cual es la llave para obtener los poderes del castillo Grayskull.

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Con una secuencia que sirve para presentar el universo y que esta llena de acción, arranca una de las películas más esperadas por todos lo que crecimos en los 80: Masters of the Universe. Fueron necesarios 40 años para tener una adaptación fiel del campeón de Eternia, He-Man, la cual logra transmitir el estilo  ingenuo y divertido de la caricatura de Filmation, ayudada por un soundtrack con toda la vibra ochentera gracias a la inclusión de Queen y The Cure.

Lo que hace brillar a Masters of the Universe es que Adam es un personaje mucho más profundo en esta entrega: pasa de ser una persona apacible cuasi copia del Clark Kent de las películas de Donner, a ser un verdadero personaje que no cree que la violencia deba ser la respuesta para todo, lo cual le ayuda a trabajar como encargado de Recursos Humanos durante su estancia en nuestro planeta, y con ello, aunque sea de forma un poco superficial, mostrar la premisa de la película, el poder no reside en la fuerza bruta.

Afortunadamente para exponer tal premisa, el guion no sigue la terrible moda de las fallidas The Last Jedi (Johnson, 2017) o Indiana Jones and Dial of Destiny (Mangold, 2023), en las que presentan a versiones venidas a menos de los héroes Luke Skywalker e Indiana Jones, al grado de ridiculizarlos. 

El director Travis Knight de manera inteligente siempre muestra a nuestro protagonista de manera heroica una vez que adquiere sus poderes, pero manteniendo el humor con el que maneja al personaje desde el inicio de la película.

Man-At-Arms /Duncan (Idris Elba) es quien sufre un poco el destino de ser un usado para ejemplificar el significado de caer para levantarse, pero nunca al extremo empleado por Johnsosn y Mangold.

Para los fans es muy interesante que Masters of the Universe toma elementos de la mayoría de las adaptaciones que ha tenido He-Man, incluidas las animaciones posteriores a la original, memes y quizás la que más me sorprendió, Masters of the Universe (Goddard, 1987), si la protagonizada por Dolph Lundgren quien tiene un cameo de lo más emotivo y acorde a su película.

De hecho, se puede decir que Knight calca la trama de la película del 87, Skeletor invade, He-Man debe huir a la tierra, los coprotagonistas de igual forma son Teela (Camila Mendes) y su padre Duncan. Incluso Karg uno de los esbirros de Skeletor es traído de dicha versión y hasta comparten una de las escenas post créditos.

Afortunadamente, en esta ocasión, la producción de Amazon cuenta con un buen presupuesto, por lo que a diferencia de la de Cannon Films, es poco el tiempo pasado en la Tierra, aunque igual pudo ser un poco menos.

El problema es que a pesar del amor y respeto que el director muestra por los personajes, no les tiene la suficiente confianza y por momentos no sabe si debe reír con ellos o de ellos, lo que afecta al ritmo y tono general de la película. 

Ante esa duda, arruina escenas dramáticas bien logradas como en la que se escucha Princes of the Universe, la cual ayuda a crear un gran momento el cual es cortado abruptamente por un chiste bastante malo. Peor aún, explicar que los nombres de los otros héroes de Eternia, Mekaneck, Fisto y Ram man, son tan raros porque no son los reales, simplemente son los que Adam en su infancia les puso para recordarlos.

Otro punto negativo, es el poco tiempo en pantalla de Evil-Lyn (Alison Brie) y Sorceress (Morena Baccarin), quienes prácticamente son desperdiciadas, sin embargo, es algo entendible ante un reparto tan grande y que se debe establecer todo un mundo en una sola película. 

Aun así, los fans salimos complacidos ya que al fin podemos ver a los personajes de nuestra infancia de la manera más fiel posible en una película y lo mejor de todo, ver la transformación del príncipe  Adam en He-Man el hombre más poderoso del universo. 

Esperemos que, a diferencia de su antecesora, Masters of the Universe si logre tener una secuela, ya que la segunda escena post créditos da pie para ampliar el universo. Mientras tanto, solo nos queda decir, hasta la siguiente y buen viaje.