Durante 1970 Paul McCartney se encuentra en el punto más extraño de su vida, lleva menos de un año de casado con Linda McCartney (Eastman) y no sabe cómo seguirá su carrera musical tras la ruptura de los Beatles, de la cual el público aún no sabe nada.
En lo que intenta descifrar su futuro, decide refugiarse en su granja, ubicada en Kintyre, una región remota de Escocia. Así comienza Man on the Run (2026), el documental más reciente del legendario músico, el cual es dirigido por el ganador del Oscar Morgan Neville.
Paul y John
La primera secuencia que nos muestran es la vertiginosa carrera del famoso cuarteto de Liverpool mientras escuchamos de fondo -muy apropiadamente- ‘The End’. Inmediatamente después, el McCartney actual narra cómo fue la separación del grupo, y cómo se sintió ante la muy difundida versión de que él fue quien la provocó.
El mayor acierto de Morgan es que Man on the Run sigue el estilo del magnífico Moonage Daydream (Brett Morgen, 2022), que por medio de imágenes de archivo, películas caseras nunca antes vista e incluso animación, todos los involucrados nos narran lo tumultuosa que fue la década de los setenta para McCartney y su recién formada familia.
La película adquiere un toque onírico y muy emotivo, especialmente al escuchar a John Lennon y Linda, opinando sobre la carrera de Paul y cómo fue cambiando su relación.
Sin embargo, las voces más interesantes son las de Sean Lennon y Stella McCartney, ya que ambos dan perspectivas sobre los dos puntos más importantes del documental: la relación Lennon-McCartney y la importancia de Linda en la vida de Paul.
El primero nos ayuda a comprender lo parecidos que son y cómo a pesar de todo siempre se quisieron. Mientras que la segunda, nos cuenta cómo su madre tuvo influencia en las decisiones creativas de su padre y de manera implícita nos damos cuenta de donde surgió la afamada carrera de diseñadora de Stella.

Linda y Paul
Otro acierto de la película es que sirve de manera indirecta como secuela de la miniserie The Beatles: Get Back (Peter Jackson, 2021) por lo que podemos ver como McCartney termina de dar forma a canciones que tenía trabajando desde su época con los Beatles, que al final vieron la luz hasta su separación, como Another Day que acabaría en el álbum RAM.
También muestra, sin pudor alguno, como John, Gerge y Ringo terminan por darle la razón a Paul sobre Allen Klein, mientras en la mini serie solo se insinúa que hizo malos manejos financieros, al usar de fondo los acordes de You Never Give Me Your Money cuando aparecía, en la película vemos el momento en que deciden demandar y declarar que al parecer McCartney tenía razón.
Afortunadamente el documental no busca mostrar a Paul como alguien perfecto, le da espacio a los ex miembros de Wings, Henry McCullogh y Nick Lowe, para hablar de la inequidad de los pagos y diferencias creativas, a pesar de que McCarteny siempre les decía que todos eran iguales dentro de la banda. Sin olvidar lo ridículo del especial navideño, igual de malo que el de Star Wars.

Versiones diferentes
Gracias a todas las voces presentes (incluida la de Paul), el director muestra de manera implícita que el título tiene un doble significado, no solamente es un juego de palabras con el nombre del disco Band on the Run, es además una perfecta descripción del Beatle, ya que siempre esta huyendo de la soledad, lo que lo llevo a crear a Wings, y que, a pesar de ir en su tercer matrimonio, sigue amando y extrañando a Linda.
El único punto en contra es que en la versión que se puede ver en Prime Video, no incluye la entrevista post créditos vista en las funciones especiales en cines, en la cual el director saca su lado más fanboy, y le pide a Paul que le toque en el piano Nineteen Hundred And Eighty Five y Maybe I’m Amazed.
Man on the Run es uno de los documentales más profundos que se pueden encontrar de una de las mayores estrellas musicales del siglo XX, en el que podemos ver su proceso creativo, inseguridades y el estilo semi nómada en que crió a sus hijos durante las giras musicales.
Imperdible para cualquier fan de la música, sea o no beatlemaniaco.