La primera impresión que provoca el regreso a Nadie nos va a Extrañar, es justamente de volver a un lugar conocido. El diseño de producción a cargo de Hania Robledo y Luis Antonio Ordoñez nos hacen sentir que no ha pasado el tiempo, que no transcurrieron dos años desde la última temporada.
Todo está ahí, los viejos conocidos siguen ahí, viéndose igual, y aunque es notorio el paso del tiempo (sobre todo en la escuela), pareciera que la serie la hubieran filmado una temporada tras otra.
Luego de la tragedia de la primera temporada (que no les voy a contar), Tenoch (Virgilio Delgado) y sus amigos quieren echar a andar de nueva cuenta el negocio, pero una nueva generación de estudiantes se les adelanta y les roba la idea: vender tareas y exámenes.
Esta segunda temporada de Nadie nos va a Extrañar se siente más como un prólogo extendido de la primera: hay nuevos personajes, Tenoch conocerá el amor, y otros como Daniela (Macarena Oz) tienen más juego al volverse la nueva líder de facto del grupo.
Pero no dejen que yo se los cuente, tuvimos la oportunidad de platicar con el director, Samuel Kishi, y la productora, Silvana Aguirre, sobre esta, la segunda temporada de Nadie Nos Va a Extrañar.

¿Filmaron las dos temporadas juntas? Porque no se nota el paso del tiempo, todos los chicos se ven idénticos.
Silvana Aguirre [SA]: Nos hubiera encantado pero no, hubo una pausa entre ambas temporadas.
Samuel Kishi [SK]: Fíjate que hay una cosa que es, todo sigue igual, pero un poquito más desgastado. Y ahí lo vas a ver en las pequeñas cosas. Y existen las reminiscencias de un pasado. Si tú ves el [bote de basura del] payaso ya no está pintadito. Los patios, los peinados, todo se ha ido modificando un poquito. Que es como la vida, pues. Vamos creciendo.
Nadie nos va a Extrañar es una serie que siempre empuja, que habita en los lugares oscuros, pero también siempre empuja hacia la luz, hacia el sentido del humor, y eso todo se va a ir viendo reflejado.
¿Cómo fue su reacción cuando se dieron cuenta que la primera temporada fue un exitazo? ¿Qué responsabilidad implica para esta segunda temporada?
SA: La respuesta a la primera temporada ha sido un regalo.Sabíamos que estábamos haciendo algo hermoso, le tenemos mucho cariño, pero nunca sabes la respuesta del público, y creo que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginado que la gente fuera a conectar tantísimo. ¿Cómo abordas una segunda temporada? Pues desde el respeto por la primera. Y también sabiendo que tiene que tener una evolución natural.
La serie nunca fue pensada como una cosa cerrada, Adrián y Gibran habían traído en su origen una historia que quedaba para un poco más, entonces creo que fue por eso delicioso porque cuando dijeron que habría una segunda temporada no nos agarró desprevenidos.

¿Qué de nuevo podemos esperar en esta segunda temporada?
SK: Las decisiones hacia el futuro. Y el vivir con los dolores. Yo creo que tiene que ver con todo eso. Y la incertidumbre del crecer. Son los temas más contundentes. Todo eso adornado y llevado y con mucho sentido del humor, con mucha música. con mucha honestidad.
SA: También hay nuevos personajes, con eso se dan nuevas relaciones, hay decisiones de los chicos, no solo a nivel profesional, sino también primeras veces en su crecimiento. Hay mucha cosas que serán orgánicas para la historia y los chicos.
Noté mayor libertad en el modo de filmarla, hay planos secuencia, encuadres diferentes. ¿Te diste chance de hacer cosas nuevas?
SK: Es una temporada muy lúdica, hay mucha experimentación y muchas referencias. La serie va evolucionando y va creciendo a nivel narrativo y formal. Se van a encontrar con muchas sorpresas de este tipo en esta temporada.
¿Vendrá una tercera temporada?
SA: Si el amor de los fans nos acompaña, ¿por qué no?