Series: Orange is the New Black, temporada final

Lulú Petite se une a Filmsteria como nueva colaboradora y hoy escribe sobre la temporada final de Orange is the New Black.

Lulú Petite, una de nuestras podescuchas más leales es, como todos seguramente lo saben, columnista en El Universal Gráfico además de tener dos libros publicados. Hoy se une a Filmsteria como una de nuestras colaboradoras sobre series de tv. Mil gracias a Lulú Petite y les dejamos aquí con su primer texto, sobre la temporada final de Orange is the New Black. (OITNB).

 

En 2013 se estrenó la primera temporada de Orange is the new black (OITNB). Una serie de 13 captulos, basada en las memorias carcelarias de Piper Kerman que resultó un éxito memorable. No sólo por la manera tragicómica de presentar la vida de un grupo de mujeres tras las paredes de hormigón, ni por la atinada selección de su elenco, tampoco por la eficacia de sus guiones ni por el buen ritmo de sus capítulos. Su éxito fue memorable porque, luego de House of cards, OITNB consolidó la bonita costumbre de maratonear.

La mayoría de quienes comenzamos a ver la serie el viernes de su estreno, terminamos la primera temporada antes de la llegada de lunes. Era imposible parar. Cuando se estrenó, muchos pensamos que Netflix no haría nada mal. De eso pasaron ya seis largos años. House of cards naufragó entre antorchas encendidas y una realidad en la casa blanca que superaba por mucho las maldades en la ficción de Frank Underwood.

Las series originales de Netflix que le siguieron, han sido desiguales en su calidad y recepción, no logrando aún con ninguna, competir realmente con las grandes series de HBO, sin embargo, OITNB, con altibajos, mantuvo un buen ritmo en sus seis primeras temporadas. Despegandose poco a poco de las memorias de la chica rubia que inspiraron la historia original y centrandola en las enormes posibilidades de un elenco multicultural y diverso en todos los sentidos posibles, la serie tomó un camino tan riesgoso como acertado. Se abrieron demasiadas historias.

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Desde luego, de la séptima y última temporada, se esperaría un cierre para todas esas historias abiertas. ¿Qué pasa con las presas que fueron a máxima seguridad? ¿Qué pasa con las que permanecen en mínima? ¿Las excarceladas? ¿Las condenadas a perpetua por delitos no cometidos? ¿Las que al salir libres, fueron detenidas por migración para ser deportadas? Todo eso quedó en puntos suspensivos, al terminar la sexta temporada.

 

OITNB

La septima temporada de OITNB es desoladora. Sin perder el humor negro que la distingue es, probablemente, su temporada más conmovedora. Más allá de los muros carcelarios, vemos de nuevo, un ramillete de historias sobre la justicia, la edad, la raza, la migración, la libertad, la reinserción social, la pobreza, la solidaridad, la locura, el miedo, las adicciones, la identidad y el amor. La lucha de todas por no ser rehenes de sí mismas y de sus pasados.

OITNB supo reinventarse. Sin dejar de ser la comedia corrosiva que nos enamoró en 2013, logró mantener y superar el drama perturbador que nos obligó a verla en maratón. Cerrando el arco de sus personajes protagónicos, la temporada final ofrece momentos inolvidables. Evita el cierre sencillo y esperanzador. Toma partido. La temporada, toda, se convierte casi abiertamente en una queja contra las perversidades de la era Trump. Se burla del , de la política migratoria, del sistema de libertad condicional, de la familia, de la correción política y, al final, afortunadamente, no cae en la tentación de presentar una conclusión cónica, que lleve a todas a un destino compartido. Ni la catástrofe colectiva, ni el felices para siempre.

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Como desde el principio, cada par de ojos es un misterio distinto, con más dudas que certezas. Después de todo, la carcel seguirá siendo la carcel. En la dirección del penal, entre los celadores, entre las reclusas, entre las pandillas, sus liderazgos, sus trabajos y su cotidianidad; si alguien se va, llegará alguien que le supla. Habrá casos de rahabilitación y habrá fracasos. Entre historias de vida y muerte, luces y sombras, la cárcel de mujeres de Lichfield cerró sus puertas sin otro mensaje que: “Gracias”.

Quiero terminar esta primera colaboracion, agradeciendo la oportunidad a mis amigos de Filmsteria! Estaré tratando de escribir aquí, tan a menudo como pueda, algunas opiniones, casi recomendaciones (nunca críticas, porque para eso me falta conocimiento, tablas y oficio), sobre series y cine que puedes ver en casa. Revisando lo disponible en las plataformas de streaming (Netflix, HBO, Prime, Fox, Claro, Blim, etcétera) y dándo mi opinión, si tenemos gustos parecidos, chance te sirva de referente mi humilde y siempre cuestionable opinión al respecto.

¡Hasta la próxima!: Lulú Petite.

Lulú Petite